Socio, seamos honestos. Nadie se despierta un día diciendo: «¡Qué ganas de arruinar mi futuro financiero hoy!». La deuda mala no suele empezar con una gran catástrofe; empieza con una pequeña mentira. Una justificación sutil que nos damos a nosotros mismos para pasar la tarjeta cuando sabemos, en el fondo, que no deberíamos. Como mentor financiero, … Continuar leyendo